domingo

ENTREVISTA A LUIS EDUARDO GARZON


EL TIEMPO 9 DE DICIEMBRE DE 2007

Si me echan del Polo, hago el Partido de la Calle', dice Lucho Garzón Garzón dice que no se va a "mamar" reglas de juego para escoger candidato o líder que sean del tipo de las que usan los partidos tradicionales para excluir voces diferentes.

El alcalde capitalino habló sin tapujos sobre política con Roberto Pombo. Plantea sus diferencias con la dirigencia de la agrupación y habla de su futuro político, a propósito del lanzamiento de su libro con Julio Sánchez Cristo.Roberto Pombo, Editor General de EL TIEMPO:
En general, las entrevistas con políticos colombianos hay que leerlas entre líneas. ¿Usted me promete que esta no va a ser una de esas?

Lucho Grazón: Si me promete que usted tampoco va a hacer preguntas entre líneas.
Prometido.Listo.
Leído el libro de la entrevista suya con Julio Sánchez Cristo, queda muy claro que a usted le ha tocado vivir una vida muy dura.¿Qué tan dura, realmente?
Dura, pero gratificante. Un hombre que haya tenido esas características y que haya llegado al segundo cargo más importante del país debe sentirse gratificado con la vida, no resentido con ella. Aquí no está hablando un resentido; está hablando un hombre que se ha autodenominado un espermatozoide vital. Hay gente que nace y vive todos los días deprimida, negándose las cosas bellas de la vida. Yo, a pesar de las dificultades, hoy soy lo que soy: un espermatozoide vital.Uno presumiría que una persona como usted, que ha vivido las injusticias de este país, se convertiría al cabo del tiempo en un político más radical, un político más de izquierda.

¿Esas privaciones y esas injusticias no son acaso el germen automático del radicalismo político?¡Claro! Yo actué en política durante los años 70 y 80 con el hígado; es decir, con la rabia y el resentimiento de quien quería hacer de la revolución un escenario para resarcir las exclusiones de tipo económico, social y afectivo que vivió. Se cayó el Muro de Berlín, pero afortunadamente no me cayó encima; yo le caí encima al Muro de Berlín.
Y eso me hizo decir: ¿pero esto es socialismo real?, ¿esto es la autoridad absoluta de la ética del socialismo? Hoy, la máxima expresión de capitalismo de Estado es Putin, y fue el máximo dirigente de la KGB. Ese era el que yo admiraba, lo que yo añoraba ser. Lo que sucede es que del 90 para acá me reconcilio con la vida. Antes del 90, lo que había en mí era un resentido.Hablemos de hoy. Defina quién es usted políticamente, pero con precisión, sin caer en la vaguedad de los conceptos de izquierda, centro y derecha.La izquierda es amar a los demás. La derecha es amarse uno mismo. Conozco muchos izquierdistas que actúan como la derecha: egoístas, insolidarios, absolutamente egocentristas.Y conozco muchos a quienes tildan de derecha, que actúan con un grado de solidaridad y generosidad muy grande. Yo me declaro un absoluto reformista: reformas sociales, económicas y políticas. El reformismo que represento es la lucha por los derechos y no la lucha de clases. Eso es lo que me diferencia enormemente de aquellos que quieren hacer de la política un antitodo: anti-Uribe, anti-Bush, anti-Clinton, anti-TLC, anti-Angelino Garzón, anti-Lucho, anti-oqueños...
Todo es anti, anti, anti.A su juicio, ¿las Farc son de izquierda?
No, porque nada más agresivo que alguien hable de izquierda cuando tiene tres comportamientos que afectan a la sociedad. Primero, cuando uno atenta contra la vida con el secuestro, el asesinato o la extorsión; cuando uno instrumentaliza vidas en función de eso, eso no es ético. Y como tal, esa ética no puede ser de izquierda. Segundo, cuando uno desarrolla un modelo que en últimas excluye incluso el derecho a la personalidad, no puede ser de izquierda. Los derechos a la personalidad son inherentes a quienes manejamos las riendas de la izquierda. Y tercero, lo que veo en ellos es una agenda ligada exclusivamente a una discusión de tierra, que es importante, pero lo que se mueve más en el mundo de hoy es para dónde va el sector financiero. Entre Echavarría Olózoga y Manuel Marulanda no hay muchas diferencias en la concepción del Estado.Pero en todo caso, las Farc son un fenómeno existente, tienen una capacidad concreta para complicar el funcionamiento de la sociedad, y gente como usted ha gobernado y aspira a seguir gobernando.
¿Cómo se maneja eso?
Uno no puede seguir legitimando ese verde oliva sobre la base de cualquier cosa. En los 70 y 80, decíamos que necesitábamos una guerrilla porque había Estado de sitio. Se acabó el Estado de sitio con la Constitución del 91. Después se dijo que la lucha contra la pobreza se hacía desde el escenario de la guerrilla, no en otro escenario. Hemos demostrado en Bogotá lo contrario: hemos reducido la pobreza en 61 por ciento, y en 38 por ciento la indigencia. Y en el país también se ha avanzado. Ahora venimos a discutir el tema del delito de rebelión en un momento en el que la línea de acción de las Farc es la del fin justifica todos los medios. Uno no puede entrar en esa discusión porque termina, de alguna manera, legitimando el escenario de las Farc.

¿Aunque se esté hablando en forma teórica?
Sí. Yo no acusaría a nadie de la izquierda de ser parte de las Farc. Pero cuando uno hace consideraciones de tipo teórico, termina validando ese escenario desde el punto de vista constitucional o académico. Es que la combinación de las formas de lucha no es reunirse con un guerrillero sino justificar esa forma de lucha. Y eso, en últimas, termina haciéndole mucho daño a un proyecto de izquierda.Metámonos, pues, en ese proyecto de izquierda que tiene nombre propio: el Polo. Es el grupo que usted formó y a nombre del cual gobernó. Defínalo en términos de las personas que están ahí, de las tendencias políticas que conviven en su interior.Carlos Gaviria representa el sentimiento de los que se consideran más revolucionarios, de los que consideran que aquí no puede haber ninguna posibilidad de acceder a unos espacios mucho más amplios. En los 70 y 80 se movió intensamente el anticomunismo. Pero ahora lo que pasa es que, desde los lados más radicales de la izquierda, se cuestiona el origen político de quienes vienen del Partido Liberal o del Conservador. Es una posición sectaria y de guerra fría. Eso lo interpreta muy bien Carlos Gaviria. Y hay otros que nos declaramos reformistas. En eso está Angelino Garzón y hay varios. Lo que le sucedió al Polo en las últimas elecciones fue que no ganó la oposición per se; ganaron los gobiernos del partido.

¿Eso quiere decir que la gente proveniente de la izquierda que ha gobernado tiene una posición más realista que el otro sector, o ya la tenía antes y por eso los eligen?
La tenían desde antes. No nos lanzamos a candidaturas para hacer oposición. Hicimos gobierno sobre la base de desarrollar reformas y fue lo que votó la gente. La gente no votó el discurso antitodo. Con verdadera significación nacional, el Polo ganó en Nariño y Bogotá. Es, ni más ni menos, la refrendación de una política reformista.Pero ahí están esos dos sectores antagónicos que usted acaba de describir, metidos dentro del mismo Polo.

¿Caben dentro de ese Polo, al mismo tiempo, usted y Carlos Gaviria?
No quisiera personalizar, porque nadie más ético, desde mi punto de vista, que Carlos Gaviria. Pero tengo una discusión, no solo teórica sino política, sobre cómo se concibe un proyecto político. Y en ese sentido, es evidente que hay tendencias que son tan pugnaces que a veces se trabaja por consensos que terminan siendo más paralizantes que dinámicos.

¿Qué va a pasar entonces?
La pela nos la tenemos que dar en el 2008. Hay que decidir si podemos o, definitivamente, no podemos convivir y hacemos lo de España: hay una Izquierda Unida y un Partido Socialista Obrero Español. No trabajo por la fractura del Polo, que bastante esfuerzo ha costado y me ha costado. Al fin y al cabo, yo lo parí, fui candidato con el Polo, que financié en su momento, le puse el nombre y quiero cuidar la criatura. Pero, ¿hasta dónde vamos? Hay unos matrimonios que todos los días van al sicólogo a ver si se resuelve el problema y hay otros que son más consecuentes.

¿Hay algún mecanismo para establecer quién puede ser el líder o el candidato?
Eso podría mantener unidas esas fracciones.Si las reglas de juego son a imagen y semejanza de las maniobras de los partidos tradicionales para ir excluyendo opiniones diferentes, yo no me lo voy a mamar. Lo cierto es que la Alcaldía de Bogotá fue víctima de una oposición soterrada y abierta de un gran sector de la dirección del Polo; podría decir que por la gran mayoría, unos por acción y otros por omisión. No me voy a aguantar que ahora,en el asfalto, me agarren a palo a mí y a los que representamos lo mismo.

¿Se siente traicionado por el Polo?
Me siento absolutamente incomprendido, porque alguna gente no me traicionó. Robledo no votó por mí, hizo campaña contra mí para la Presidencia y para la Alcaldía de Bogotá. Él no traicionó, fue consecuente con lo que dijo: "No me sirve Lucho Garzón". Carlos Gaviria estuvo al margen; ese sí fue 'Bogotá con indiferencia' frente a lo que hizo esta administración. Hay una gente que fue militante como María Emma y Samuel Moreno, que dijeron "defendemos la gestión de Lucho Garzón". Y creo que, entre otros factores, los resultados de esa gestión le dieron la victoria a Samuel Moreno.

¿Con este Polo que usted describe se puede gobernar?
Con un Polo que dice a todo no, no se puede gobernar el país. Lo declaran a uno uribista o neouribista, porque uno respeta cosas del uribismo. Me parece que no hubiéramos podido lograr los resultados que logramos solamente con la inversión política, con no habernos robado la plata, con haber reorientado el presupuesto, con haber hecho las metas de crecimiento en Bogotá, si no hubiéramos tenido un entorno determinado. Y ese entorno, gracias al Ejército y a la Policía, reventó el te-rrorismo, reventó el secuestro, cambió la situación económica. Entonces, negarle eso al uribismo, como factor de valor agregado, me parece una pendejada. Cuando uno está en contra del TLC, plantea una alternativa y no solo dice no. Nosotros, en Bogotá, nos subimos al cuarto del lado del TLC y ayudamos. Nos preocupó el tema de seguridad alimentaria y el tema de drogas genéricas, y trabajamos durísimo, pero no nos opusimos per se. No creo que esa pueda ser una opción.El sector más radical del Polo lo considera a usted, en el fondo, uribista. A Uribe le tengo una crítica de fondo: desinstitucionaliza el país, porque el Estado quedó en él. Si a Uribe le da dolor de estómago, al Estado le da dolor de estómago. Uribe se ha convertido en un jefe de Estado sui géneris: es jefe de Estado cuando va ganando y cuando está perdiendo es mediador entre la ciudadanía y el Estado. En estos casos, los responsables son los ministros.Por otra parte, esos consejos comunitarios desinstitucionalizan, y por eso yo no los hice en Bogotá. Mientras haya un gobernante local -si bien tiene que hacer acuerdos con el Gobierno Nacional-, es a él a quien le corresponde la gobernación local. Yo fui el único que no le aceptó a Uribe consejos comunitarios.Pero al mismo tiempo, Uribe ha hecho cosas importantes. Tiene criterio, coraje, capacidad de trabajo... El crecimiento económico no se hace por obra y gracia de la Divina Providencia, también tiene que ver con niveles de confianza y certeza en relación con la inversión. Si esto me pone como uribista, pues qué le vamos a hacer. Tengo críticas para el Presidente y tengo reconocimientos al Presidente.

¿Cómo ha visto el manejo del intercambio humanitario?
No ha sido intercambio ni ha sido humanitario, pero eso obedece a una política general de paz. Creo que hoy tiene que hacer una reflexión muy seria Luis Carlos Restrepo, porque a él lo ponen a hablar con las Farc y terminan buscándole otro intermediario, frente al Eln no tiene ningún resultado y los paramilitares no lo reciben. El Comisionado de Paz hace hoy más partes de guerra que el propio Ministro de Defensa.

¿Está diciendo que debe haber un relevo en ese cargo?
Pienso que es clave. El Presidente no puede ser ambiguo. Si decide jugarle a la guerra, para eso tiene Ministro de Defensa; si es a la paz, tiene que tener un Comisionado que le apueste a ser interlocutor de los sectores correspondientes. La delegación, la intermediación en estos procesos de paz casi siempre obedece a una incapacidad propia. Yo le avalo a Pastrana que tuvo la valentía de asumir esa responsabilidad; lo que no comparto con Pastrana es haber discutido con las Farc solo territorio y nunca contenido.

¿Qué le pareció la decisión del presidente Uribe de abrir la posibilidad de una zona de encuentro con las Farc con control internacional?
Sin ser aguafiestas, pienso que lo del viernes no debe generar muchas ilusiones, pues se trata de una respuesta a una tarea de facilitación que viene haciendo la Iglesia, y no a una mediación, que supone la actuación de las dos partes.

¿Usted sigue pensando que debe haber una solución negociada con las Farc?
Plenamente. La diferencia que tengo es que las Farc de hoy no están por la negociación política. Ellos hablan de solución política, que es una expresión en función de un gobierno dirigido por ellos. Negociación política es nos sentamos y hacemos reformas. Yo comparto con las Farc, por ejemplo, la tesis del Congreso unicameral y la comparte también Uribe. ¿Por qué los tres no podemos hacer un acuerdo? ¿Para eso nos vamos a matar? Elección popular de Procurador... ¿Por eso nos estamos matando? Pero negociación política de poder y toma del poder por la vía armada, no hay nada que hacer.En el libro usted menciona nombres alrededor de lo que llama Partido de la Calle. Pero es una lista heterogénea que incluye a gente como Luis Alberto Moreno, Juan Camilo Restrepo, Pacho Santos y Lina Moreno.

¿De qué se trata?
Yo no estoy montando otro partido. Estoy diciendo que si me mandan a la calle otra vez, hay que montar un Partido de la Calle. Cuando creé el Polo Democrático, lo puse Polo Democrático, sin adjetivos y con un solo apellido. Porque los demócratas no son con adjetivos, alternativos o independientes. Encuentro liberales y conservadores que son fuertes y comprometidos con un proyecto que va más allá de los partidos convencionales. En eso veo a personajes como los que usted ha mencionado. Su vida y su historia han estado muy ligadas a la lucha por la democracia.

¿No será doña Lina una infiltración indebida del uribismo en su movimiento?
Cada vez que hablo de alguien en el uribismo, lo ponen sub judice en la Casa de Nariño. Pasó con Pacho Santos, con quien he sido tan amigo: en las condiciones actuales parece que fuera más un encarte que un Vicepresidente. Ojalá que no le pase lo mismo a Lina, que ha sido clave en este gobierno, siempre llamando a la sensatez para que ciertas cosas no pasen a mayores. Ella ha sido una persona profundamente comprometida con la agenda luchista. Lina Moreno estuvo en campaña abierta por el candidato de Sergio Fajardo a la Alcaldía de Medellín, y usted no menciona a Fajardo en la lista de su Partido de la Calle.Usted está equivocado. El candidato de Fajardo no es Alonso Salazar, quien debe estar molesto con ese señalamiento, pues tiene personalidad propia. Lo que pasa es que Sergio ha tomado su camino, que es ser la carta del uribismo -especialmente de José Obdulio- para el 2010. Y tienen algún parecido él y el Presidente: mientras Uribe se siente enviado de Dios, Sergio se cree Dios.Le noto un claro tufillo a precandidato tratando de diferenciarse de otros posibles candidatos.

¿Es así?
Pues si le digo que no, usted dice que sí; y si le digo que sí, usted dice que me lancé precipitadamente. Lo cierto es que en la política uno entra con votos y sale si no tiene votos. Como los que están en la guerra, que acaban reinsertados, victoriosos o muertos. En ese sentido tendré que ser escrutado. La política es un reality, es el que sobreviva. Esto es Animal Planet: el tigre se come al venado, el venado a las matas, las matas a los moscos...

¿Quién es el tigre, quién el venado, quien la mata y quién el mosco?
Hay un escenario claro para el 2010. Por el lado de la derecha, un rostro adusto del uribismo, con Juan Manuel Santos, y una cara amable y simpática, con Sergio Fajardo. Por el lado del Partido Liberal, se tendrán que volver a encontrar Germán Vargas Lleras y sus viejos amigos César Gaviria y Rafael Pardo. Y por la izquierda, hay dos miradas: la reformista, que la represento, entre otros, yo, y Carlos Gaviria, que está nítidamente en el tema de la revolución.¿Qué va a hacer cuando salga de la Alcaldía?Tendré un mes de descanso y luego atenderé invitaciones internacionales. Después voy a tratar de ocupar su puesto en EL TIEMPO, que va a quedar vacante cuando los de Planeta se enteren de que usted le está haciendo propaganda a mi libro, que es de Alfaguara.Los de Planeta no tienen problema con que se les haga propaganda a otras editoriales. Sospecho que el que sí va a tener enredos con esta entrevista es usted, apenas el Procurador se entere de que el Alcalde de Bogotá está participando abiertamente en política.Yo creo que el Procurador tiene razón. Eso de los eunucos en política es requetechimbo. Todo el mundo hizo política. A mí no me vengan a decir que las fotos de Sergio Fajardo abrazado con todos los aspirantes al concejo fue para Envigado. No. Eso fue para el Concejo de Medellín. O vea la participación en política del Gobierno Nacional: al presidente Uribe lo único que le faltó fue repartir volantes en Corabastos. Si bien uno no pone el Estado al servicio de la política, lo cierto es que siempre está pensando en política. Y si está sinceridad se convierte en un expediente en la Procuraduría, pues será parte de la nueva situación política.

viernes

Lucho tiene una posición bastante ambigua': Carlos Gaviria

(...) yo veo en esas políticas de Lucho - Guantanamera o el Partido de la calle- una gran ambigüedad, porque un partido de la calle significa con todos los ciudadanos, y eso suena muy bien, pero resulta que uno habla en la calle con ciudadanos que son fuertemente uribistas, fuertemente antiuribistas y con opiniones contradictorias no se puede construir un partido.
Entrevista de Carlos Gaviria al portal Terra Colombia de internet.

Polo Democrático Alternativo Jueves 13 de diciembre de 2007

En entrevista exclusiva con Terra Colombia, el presidente del Polo Democrático Alternativo, Carlos Gaviria, habló sobre las recientes declaraciones del alcalde de Bogotá y miembro de ese partido, Lucho Garzón, el mapa político del partido y su visión ante el Acuerdo humanitario.

¿Qué opinión le merecen las recientes declaraciones del alcalde Garzón?
Yo pienso que Lucho Garzón se encuentra en un dilema: No sabe si jugar dentro del Polo o por fuera de él, él está tanteando la situación para ver que es lo más conveniente, si jugar con un movimiento que pueda nutrirse de vertientes de los viejos partidos o de sectores no comprometidos políticamente.

La posición de Lucho, yo la calificaría de ambigua, bastante ambigua.
Él incluso en las últimas declaraciones que ha dado, lo que muestra no es un proyecto político sino un propósito de acceder al poder y acceder al poder apoyado por muchos sectores e incluso muchas personas.

Si en lugar de presentar un proyecto, dice que sería bueno hacer un movimiento donde esté doña Lina, María Emma, pero donde este también Luis Alberto Moreno, entonces se ve que piensa mucho más en el apoyo de personas influyentes. Y yo me pregunto, que lo puedan apoyar para qué.

Porque me parece que si hay una propuesta política definida, la única que puede ser portadora de una propuesta de esa naturaleza es una organización sólida, concretamente un partido. Por eso yo, que no he sido miembro de un partido, ahora le juego a la construcción de uno, porque en las sociedades modernas y en la sociedad actual solamente un partido sólido puede ser el portador de una política clara.

De manera que yo veo en esas políticas de Lucho - Guantanamera o el Partido de la calle- una gran ambigüedad, porque un partido de la calle significa con todos los ciudadanos, y eso suena muy bien, pero resulta que uno habla en la calle con ciudadanos que son fuertemente uribistas, fuertemente antiuribistas y con opiniones contradictorias no se puede construir un partido.

¿No cree que es contradictorio que el alcalde de la “Bogotá sin indiferencia” esté tratando de polarizar el Polo?
Yo lo que creo es que él tiene una aspiración clara, que ahora la está revelando de una manera más evidente. Aspira a ser candidato a la presidencia, y desde luego a ser presidente, y esa es una aspiración legitima. Lo que piensa uno es cuán correcta es la vía que está eligiendo y de qué manera esa decisión suya puede contribuir a la consolidación del Polo o más bien a la debilitación del Polo. Desde ese punto de vista su actitud puede ser un poco riesgosa.

Con respecto a los reclamos del Alcalde, ¿Realmente se mantuvo al margen de la alcaldía de Garzón?
Lo que pasa es que yo soy pésimo lagarto y en general cuando se busca un gobernante del partido se le busca para pedirle favores o para pedirle que a algunas personas amigas se les ayude de alguna manera, y yo soy alérgico a ese tipo de política.

Cuando fue del caso hacerle reconocimiento a Lucho por decisiones acertadas, lo hice, pero cuando me dicen, usted no fue a aconsejarle… No, yo creo que un gobernante no necesita tutela, no se le puede tratar como a un incapaz. Cuando él necesite alguna ayuda específica o de ver más claro un punto, es él quien debe apelar a las personas que considere más indicadas para esa actividad, y no estar uno prestándose a sugerirle decisiones que entorpecen con una acción administrativa.

Pero como miembros de un mismo partido, ¿cómo fue el acompañamiento del Polo?
Yo creo que una de las dificultades que percibimos en la alcaldía de Lucho, fue la falta de claridad las relaciones entre el gobernante y el partido, porque muchas veces se pedía apoyo para decisiones que él había tomado, pero decisiones de las que le partido no estaba enterado, que no habían sido discutidas previamente con la bancada, ni habían sido puestas en conocimiento de las autoridades del partido, y por supuesto era un azar que el partido estuviera de acuerdo o no y por tanto si no se consultaba la bancada, ni a las instancias pertinentes del partido esperar un apoyo incondicional no era muy sensato.

¿Es usted el abanderado de la revolución, como plantea Lucho?
A mi me sorprende que lucho diga que él es el abanderado de la reforma y yo dizque soy el abanderado de la revolución, cuando justamente yo durante toda la campaña dije que nuestro proyecto inmediato era cumplir las promesas incumplidas de la constitución, especialmente la vigencia de los derechos económicos, sociales y culturales, es absurdo pensar que pedir la vigencia de una Constitución sea una actitud revolucionaria.

Clamar por que la constitución se cumpla es un clamor institucional, si él dice que esto es revolucionario y que él en cambio es reformista, uno piensa, entonces cuáles serán sus reformas. Tienen que ser bastante superficiales cuando la puesta en marcha de la constitución parece revolucionaria.

Doctor Gaviria, últimamente se ha hablado de diferentes tendencias y vertientes en el polo, ¿puede hacernos claridad sobre cómo está constituido el Polo Democrático Alternativo?
En el Polo hay varios sectores y varios partidos (movimientos y distintos partidos con identidad propia), pero las tendencias abarcan más que los partidos mismos y yo podría decir que lo que hay es una tendencia mucho más definida de izquierda y una tendencia que se llama de centro izquierda pero que tiene unas ciertas aproximaciones al gobierno, unas ciertas aproximaciones al establecimiento.

Creo que las tendencias ideológicas se podrían resumir en esas dos y me parece que en épocas electorales esas tendencias se intensifican, en la medida en que cada uno tiene sus propias estrategias, aspiraciones y elige la vía que más beneficio electoral pueda reportar.

¿Y en esa izquierda más definida hay tendencias?
Podemos señalar como tendencias de izquierda tanto al Partido Comunista como al Moir, pero estos dos tienen diferencias sustanciales, yo creo que el reto del Polo precisamente consiste en que sin tratar de disolver esas tendencias se encuentren instrumentos aptos para tramitar esas discusiones y poner en primer plano el propósito unitario.

Según analistas, algunos de esos sectores de izquierda como el Partido comunista o el Moir se han fortalecido en regiones donde estaban casi desaparecidos, como en el Meta o Arauca, a la sombra del Polo…

Es posible que eso este ocurriendo. No tengo manera de verificarlo, pero a me parece que ese fenómeno, antes de ser preocupante, es positivo, porque dentro del partido comunista ha habido un debate grande por la combinación de las formas de lucha y creo que la línea que viene triunfando es la que le juega a la política. Mientras más gente sea seducida por la política tanto mejor. Los buenos resultados electorales de un partido como el comunista pueden llevarnos a la conclusión de que la vía para establecer en Colombia una sociedad mejor es la vía democrática.

Después de las pasadas elecciones ¿cómo quedó el mapa electoral del Polo?
Yo creo que en este momento el Polo, a pesar de que las apariencias pudieran indicar otra cosa, salió muy reforzado porque nosotros aspirábamos sobre todo a multiplicar nuestra representación en los Concejos y en las Juntas administradoras locales, acorde al propósito de construir democracia desde la base.

Hay que tomar en cuenta que esas elecciones regionales son la prueba más difícil de superar para el Polo. En estos comicios es cuando más se ven los vicios de la política tradicional de una manera mucho más intensa y más profunda: el voto comprado y vendido, el voto amarrado, el clientelismo, incluso el voto exigido por la fuerza. Nosotros contábamos de antemano con que esas elecciones no iban a ser tan exitosas pero dentro de esa perspectiva a mi me parece que el resultado del Polo es muy bueno.

¿Es cierto lo del Polo revolucionario y el Polo progresista?
Yo creo que eso es más bien un pretexto porque hablan de un Polo revolucionario por tener la presencia del Partido Comunista y el Moir, pero resulta que esas colectividades prácticamente han suscrito un pacto, dentro de lo que llamamos el ideario de unidad y por tanto sus propósitos estrictamente revolucionarios han quedado en un plano secundario frente al propósito unitario que está suscrito al ideario de unidad del Polo.

Usted dejó muy clara su posición de no aspirar a la presidencia, ¿Quiénes podrían ser los candidatos del Polo?
Yo no mentaría personas por que el hecho de citar nombres puede ser interpretado como la manifestación de una preferencia y yo como presidente creo que debo mantener una cierta distancia aunque vea algunos candidatos mejores que otros. Pero creo que en el Polo hay una nómina de candidatos muy brillantes, basta con mirar la bancada en el congreso, que siendo minoritaria, es tal vez la más sobresaliente que hay en el congreso, y de allí se podría extraer una lista bastante importante de posibles candidatos.

Cambiando de tema, ¿Qué opinión le merece el presidente Chávez?
Yo pienso que Chávez tiene el propósito de afirmarse como líder en la región pero me parece que lo hace de una manera demasiado protagónica y dando la impresión de tener una vocación no de un gobernante demócrata sino más de un gobernante al estilo de los caudillos tradicionales, con eso yo no lo desconceptúo, digo lo que no me gusta de él. Pero me parece que es muy importante la decisión que ha tomado Chávez en Venezuela y es que dentro de ese país tan rico el poder se ejercite fundamentalmente en beneficio de los sectores más necesitados, de modo que me gusta la decisión de en qué sentido debe ejercitarse y hacia a donde se debe dirigir la acción del gobierno, pero le veo muchas similitudes, en su vocación autoritaria y en su deseo de permanecer en el poder, con Uribe, y eso no me gusta.

¿Y la decisión de Chávez de romper los vínculos comerciales con Colombia?
Pienso que esa es una decisión insensata, porque las relaciones internacionales, deben ser relaciones institucionales y que no dependan del estado de ánimo o de las reacciones emocionales de un gobernante, en eso se me parece también mucho a Uribe.

¿Cómo ve el futuro del acuerdo humanitario?
Yo creo que el gran obstáculo para el acuerdo humanitario, son las partes implicadas en el acuerdo humanitario, es decir que tanto las Farc como el gobierno tienen puntos inamovibles y mientras esos inamovibles no se desechen, el acuerdo va a ser imposible.

PDA: Partido o Movimiento

Espacio disponible para la opiniòn. Aùn sin textos de referencia.

“Gobierno distorsiona la realidad"

por: Carlos Gaviria Díaz

Bogotá, julio 31 (PDA). Los paramilitares no pueden ser procesados por sedición. “Jamás un paramilitar se ha alzado contra el Estado”, aseguró el presidente del Polo.
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“Si se les quiere conceder beneficios por el delito de concierto para delinquir, que buscar un mecanismo para que a ese delito se asocien beneficios como los que el Presidente quiere para ellos”, destacó Gaviria Díaz.
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Aunque es consciente de que en un proceso de paz “hay que sacrificar mucho de la justicia”, el presidente del Polo Democrático Alternativo, Carlos Gaviria, dijo hoy que lo que no se puede distorsionar “es la realidad”.
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“Jamás un paramilitar se ha alzado contra el Estado. Ellos lo que han hecho es todo lo contrario, y así lo han dicho, ellos no han sido enemigos del Estado. Ellos han sido aliados del Estado, han coadyuvado la acción de las autoridades del Estado, las han suplido donde las autoridades no han estado presentes; de manera que es distorsionar la realidad de una manera grosera atribuirles una conducta en la que jamás han incurrido”, aseguró.
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Gaviria aseveró que respalda completamente la decisión de la Corte Suprema de Justicia en el sentido de que los paramilitares han incurrido en un delito que es el concierto para delinquir.
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“Si se les quiere conceder beneficios por ese delito habrá que buscar un mecanismo para que a ese delito se asocien beneficios como los que el Presidente quiere para ellos”, destacó Gaviria Díaz.

Para el Presidente del PDA, está claro que Uribe está tratando con esta iniciativa, de cumplir compromisos que adquirió con los ‘paras’.
Aclaró que la Constitución del 91 establece “muchos beneficios” para los delitos políticos, “porque en la Constitución sigue habiendo la diferencia entre delito político y delito común”.

Los delitos comunes como es el concierto para delinquir, explicó, “no son acreedores a esos beneficios”. No obstante, dijo que se podría establecer una norma de acuerdo con la cual, al menos transitoriamente, para las personas que han cometido esos delitos en un determinado tiempo, “ se pueda conceder esos beneficios”.

martes

Petro advirtió que no va a pedir permiso a nadie, dentro de su colectividad, para emitir sus críticas contra las Farc


El Polo Democrático se divide por declaraciones de Gustavo Petro contra las Farc
Fuente: Caracol 09/12/2007 - 09:02:00

Una profunda controversia quedó planteada dentro del Polo Democrático, por las declaraciones públicas del senador Gustavo Petro contra las Farc. Mientras el presidente de la colectividad, Carlos Gaviria, criticó al congresista por entregar opiniones sin consultar con el movimiento político, Petro pidió al Polo contundencia para pronunciarse contra el grupo armado ilegal.
El senador Gustavo Petro advirtió que no va a pedir permiso a nadie, dentro de su colectividad, para emitir sus críticas contra las Farc, a quienes considera como uno de los principales factores de la degradación de la política en Colombia.

"No voy a pedir permiso para condenar la combinación de todas las formas de lucha de las Farc. Yo estoy siendo agredido por ellos porque los responsabilizo como uno de los factores que ocasionan la degradación que vive el país", explicó Petro.

El senador manifestó que a pesar de las diferencias con algunos de los directivos de la colectividad, no ha pensado en la posibilidad de retirarse del Polo Democrático.
"No se pide permiso para pensar, no se pide permiso para criticar la iniquidad, el debate en este momento es que las Farc critican a Gustavo Petro porque las está atacando", sostuvo.
Gustavo Petro señaló que "esa es una discusión central en el país, en la que no se puede olvidar que si las Farc quieren acabar con la libertad de pensamiento, todos los demócratas tienen que levantarse contra la guerrilla".

Por su parte, el presidente del Polo Democrático, Carlos Gaviria Díaz, sostuvo que es inconveniente que el senador Gustavo Petro se enfrasque en una discusión permanente con varios cabecillas de las Farc, sin consultar con las directivas de la colectividad.
"El Polo ha hecho declaraciones suficientemente explícitas contra las Farc y contra la lucha armada, pero otra cosa es que un militante del partido se trence en ese tipo de debates con la guerrilla, con líderes de la guerrilla", indicó Gaviria Díaz.

El ex candidato presidencial manifestó que "dentro del Polo hay muchas tendencias, es pluralista, pero no hay líneas pro Farc, esa declaración permanente de que estamos contra la combinación de las formas de lucha nos ha traído muchos perjuicios".

"Lo que se le ha dicho es que asuntos que no se han discutido dentro del partido, no se deben exponer en el debate público bajo su cuenta y riesgo", indicó.

El senador Jaime Dussán descartó que el Polo Democrático esté dividido por la discusión sobre las salidas que proyecta la colectividad para acabar el conflicto que vive el país, en caso de llegar a alcanzar la presidencia de la República en el 2010.
"Las Farc no pueden dividir al Polo, adentro hay una discusión sobre un programa de gobierno, y en el se tiene que incluir el estudio de los factores de violencia en el país", dijo Dussán.

lunes

Petro pide posicion mas energica contra las FARC

Carta al Presidente del PoloPetro pide al Polo posiciones más enérgicas contra las Farc
En su carta, Petro invita a los afiliados al Polo a participar en las jornadas de protesta de este jueves 6 de julio en respaldo de las víctimas de la violencia.

Anunció un debate en el Congreso sobre las relaciones de las Farc con la clase política del departamento de Caquetá, para lo cual, dijo, "espero el apoyo de todo el Partido".
Miércoles 4 de julio de 2007

Una acción más decidida contra las políticas absurdas que adelantan los violentos en Colombia, en este caso la guerrilla de las Farc, le pidió al Presidente del Polo el senador Gustavo Petro.
Para el congresista, el reciente pronunciamiento del partido sobre la muerte de los once diputados del Valle, no aclaran "suficientemente" en la opinión pública, "nuestra posición respecto a las Farc".

Según Petro, la sociedad colombiana, pese a que nuestros estatutos rechazan la violencia como forma de resolver los conflictos sociales y políticos, "no encuentra definidos totalmente los hechos que nos separan de las Farc".

En su carta, Petro invita a los afiliados al Polo a participar en las jornadas de protesta de este jueves 6 de julio en respaldo de las víctimas de la violencia.

Insistió en la necesidad de solicitar una Misíón de Observación de la Corte Penal Internacional (CPI) para que investigue y juzgue crímenes como los de los Diputados, así "Uribe, las Farc, y otras minorías, temerosas de la justicia y de la verdad, se opongan a esta medida".
Anunció un debate en el Congreso sobre las relaciones de las Farc con la clase política del departamento de Caquetá, para lo cual, dijo, "espero el apoyo de todo el Partido".
El texto de la carta es el siguiente:

Berna, Julio 3 de 2007
Doctor
Carlos Gaviria D.
Presidente
Polo Democrático Alternativo
Ciudad.

Apreciado Presidente:

El asesinato de los Diputados del Valle del Cauca en manos de las FARC, cualquiera que hayan sido las circunstancias que lo rodearon, nos obliga ante el país a actuar de manera más decidida contra una absurda política adelantada por los violentos, la cual está a punto de hundir la Constitución del 91, razón de ser de nuestro Partido. Es la realización del Estado Social de Derecho lo que está en juego.

El país sabe de nuestra férrea posición contra las mafias políticas y su siniestra y mortífera articulación con grupos paramilitares y con sectores militares y empresariales deshonestos en el país. Un alud de insultos, amenazas y peligros ha caído sobre nuestro Partido por tomar tan digna posición.

De la misma manera, creo que para la opinión pública no es suficientemente clara nuestra posición respecto a las FARC. Pese a que en nuestros estatutos condenamos la violencia como forma de resolver los conflictos sociales y políticos del país, la sociedad colombiana no encuentra definidos totalmente los hechos que nos separan de las FARC. A pesar del alto numero de militantes de la izquierda democrática asesinados por esa guerrilla, la ciudadanía no percibe nuestro absoluto y categórico rechazo a ese movimiento.

Me permito solicitarle, por lo tanto, que se llame profusamente al Polo Democrático y a toda su militancia a volcarse a las calles este jueves 5 de Julio, en respaldo a las victimas de la violencia, provenga de donde provenga, sin caer en el error –eso sí- de utilizar la jornada con fines proselitistas u oportunistas como si lo pretende hacer el Presidente Uribe, corresponsable soberbio de la masacre por su intolerancia y falta de humanismo. Hoy, el Partido debe ser un instrumento de defensa de las víctimas en Colombia y de la búsqueda de la verdad y el reestablecimiento del Estado Social de Derecho para todos los colombianos.

Nuestra actuación internacional, en mi opinión, debe conducir a la conformación de una Misión de Observación de la Corte Penal Internacional en la perspectiva, si nuestra justicia no actúa, de juzgar los crímenes contra la humanidad cometidos en Colombia; el asesinato de los diputados es uno de ellos.

Álvaro Uribe, las FARC, y otras minorías, temerosas de la justicia y de la verdad, se oponen a esta medida. El Polo debe reivindicarla con toda su fuerza. Igual que pudimos detener la aprobación del TLC en EEUU, igual que logramos una misión de observación electoral de la OEA, igual podemos lograr que la Corte Penal Internacional mire prioritariamente hacia nuestro país.
Creo, además, que se debe realizar un debate por parte de la bancada parlamentaria del Polo sobre las FARC. Estoy decidido a plantear el debate en las próximas sesiones sobre las relaciones FARC con la clase política del Caquetá, para lo cual espero el apoyo de todo el Partido. Las FARC deben entender que ningún militante de la izquierda democrática de Colombia y el mundo les apoya si continúan su marcha de violencia y de muerte.

Le solicito someter al análisis del Ejecutivo Nacional del Polo el contenido de esta carta.
A la espera de su respuesta.
Cordialmente
GUSTAVO PETRO U.
Senador

¿Seguridad Democratica?

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